miércoles, 11 de noviembre de 2015

TYRIAN 2000



POR: METALMAN

Nació como una simple prueba de scrolling y terminó por convertirse en un auténtico clásico de los noventa. Además, se trataba de un videojuego que servía de tributo a no pocas compañías especializadas en shoot´em ups. Tyrian.

Corría el año 1986 y Compile, una clásica de los shooters y padres de Puyo Puyo saga, lanzaba Zanac al mercado. Se trataba de un juego que apostaba por innovar con un sistema de inteligencia artificial que se amoldaba a la pericia del jugador, y que terminó por convertirse en todo un icono gracias a sus múltiples señas de identidad.

Si habéis jugado a algún título de la saga Aleste, también de Compile, debéis saber que prácticamente toda su esencia parte de Zanac. Los power ups dentro de esferas, la nave que sale disparada y multiplicada al final de las fases, el diseño de los enemigos y de los entornos...aunque no sean continuaciones directas, espiritualmente sí que pueden considerase capítulos posteriores.

Por si esto pareciese poco, o simplemente no os sonase de nada, ya que esta gente triunfó principalmente en sistemas de 8 y 16 Bits, parte de sus talentos se mudaron a otra de las más míticas del género: Raizing, y el resto terminó por trabajar en Compile Heart (conocidos por su serie Neptunia, principalmente) y en Milestone Inc. creadores de Radirgy y Chaos Field, entre otros.




Es ahora cuando alguien se preguntará el por qué de esta introducción, y la respuesta es bien sencilla: Tyrian, lanzado en 1995, es un tributo fuertemente inspirado en la opera prima de Compile.

En realidad, se puede afirmar que bebe bastante de este y de Gunhead/Blazing Lazers, a la par que toma bastantes aspectos del peculiar Xenon II (Bitmap Brothers), algo de Tatsujin (Toaplan) y puede que también del primer ASO de SNK.

Aun contando con una fuerte personalidad en su conjunto, por separado cuenta con multitud de factores importados de otros juegos, y no es malo en absoluto, porque todo aquello que coge prestado lo utiliza realmente bien.

La historia de Tyrian se remonta a 1991, cuando un joven Jason Emery realizaba unas simples pruebas de scrolling que terminarían por convencerle, a él y a su amigo Alex Brandon, de que aquello podría convertirse en un videojuego tan bueno como sus más preciados shoot´em ups...




...pero los años pasaban, y aunque la realidad es que avanzaron bastante y contaban con buenas ideas muy bien plasmadas, se trataba de un producto amateur que no llegaba a convencer a ninguna gran empresa.

Mandaron su trabajo a la mayoría de las grandes de aquel periodo, pero se trataba de un juego feo, con pocos adornos, malos acabados y totalmente mudo.

Llegó 1994, y aunque ya no esperaban nada por parte de su proyecto, una empresa llamada Safari Software se puso en contacto con ellos: Nos interesa vuestro juego.

Es más que probable que ni ellos mismos supiesen de esta compañía, pero la suerte les sonrió de una forma que no podían ni imaginarse. Estos tipos eran socios de Epic Megagames, quienes distribuían sus productos. Para mayor asombro, decir que fueron Mark Rein y Cliff Blensziski los que dieron luz verde al proyecto tras ser presentado por Safari Software.




En medio año Tyrian pasó de ser un juego desangelado y sin sonido a convertirse en un producto completo y dispuesto a distribuirse, inicialmente, en formato Shareware, con su primer capítulo totalmente gratuito.

Vale, la clase de historia está muy bien, pero toca pasar a lo que de verdad es interesante: ¿qué tiene Tyrian para poder considerarse especial?

Bien, lo primero ya lo he mencionado: es un tributo hacia no pocos clásicos del género y especialmente hacia las obras de Compile. Por otro lado, se trata de un juego con multitud de extras, con variados modos de juego, gran cantidad de dificultades distintas y no pocas opciones de por medio.

Cuenta con un modo historia en el que según progresamos (a través de sus 5 capítulos) vamos encontrando una especie de holo-cubos que desgranan la historia. Bastante profunda en comparación con otros de su género. Además, conseguimos dinero que tras cada fase podemos invertir en armamento.




Se pueden cambiar los disparos principales frontales, los traseros, el lateral derecho y el izquierdo, así como también se puede optar a distintas options, mejores escudos y regeneradores de los mismos más eficientes.

Esto último, por dejarlo claro, es debido a un sistema que no se estilaba demasiado por aquellos tiempos: escudos y potencia de armas recargables. No se trataba de un juego sencillo, y os aseguro que jugando en nivel duro (que no es el más alto de todos) está implementado con maestría. Las armas, si dejamos pulsado todo el tiempo el botón de fuego, pierden potencia, y los escudos se debilitan al recibir fuego enemigo. Cuando dejamos de disparar, y depende bastante del generador que tengamos, ambos se recargarán en mayor o menor tiempo (cuestión de segundos).

La cantidad de elementos que se pueden comprar es abultada, y hemos de añadir que también podemos optar a naves mejores, por lo que en términos de personalización y de mejoras pocos shooters pueden hacerle sombra. Se me olvidaba: podemos hacer que todas las armas se disparen con un botón, o seleccionar hasta cuatro pulsadores diferentes (uno para cada tipo de disparo [frontal, trasero y dos laterales]).

Añadir, porque es bastante importante, que este modo contaba con secretos a punta-pala, bien fuese en forma de información que guardaban ciertos enemigos, naves y disparos secretos o niveles ocultos de bonus. Extras, extras y más extras. 




Podía darse el caso de que al usuario en cuestión no le interesase lo de buscar los holo-cubos, y tampoco ese modo evolutivo que proponía la tienda y las personalizaciones, por lo que también se incluyó un modo arcade.

Aquí no había dónde comprar mejoras, y los power ups se encontraban dispersos por las fases, como en la mayoría de juegos de su género. Es aquí donde se podía jugar a dobles, y era llamativo que cada una de las dos naves fuese diferente. Una más rápida y frágil y otra más lenta y potente. Pero no se acaba aquí la cosa: los jugadores podían fusionar ambas naves y conseguir un monstruo mejor balanceado: El jugador 1 pilotaba y el 2 controlaba una torreta móvil. Genial es poco.

Le sumamos 4 mini-juegos, modo contra-reloj para todas las fases, cinco modos de dificultad, jukebox incorporada (con efectos de vídeo y todo) y tenemos uno de los juegos de naves más completos de todos los tiempos.

Si bien estoy hablando de Tyrian, en todo momento me refiero al contenido que acumula su versión 2000. La versión inicial se lanzó en 1995 y ese mismo año llegó una revisión comercial que actualizaba hasta la 2.0.




Más tarde (1999), y ya bajo el sello XSIV, se relanzó bajo el nombre de Tyrian 2000, conocido por los fans como la versión 3.0. Esta es la edición que incluye todo aquello que nombro en el artículo, junto a 25 pistas de audio remasterizado.

El juego, desde finales de la década del 2000, fue liberado al completo, por lo que podéis descargarlo gratis de cualquier web (desde GOG, por ejemplo). Lo único malo de esta liberación: no contiene los tracks de audio (pero si buscáis, podéis encontrar alguna iso del CD original, que también es freeware).

Es entretenido, algo más duradero que la media, luce bastante bien (aunque artísticamente es bastante pobre), resulta desafiante para cualquiera y cuenta con pantallas muy largas (odio a los malditos Danmakus y a sus fases de minuto y medio). Los final bosses no están nada mal y ya os he comentado que por extras y opciones no será.

Sin lugar a dudas, es uno de los shoot´em ups exclusivos de PC que mejor talla da, y resulta algo triste el olvido al que ha sido sometido, porque es de esos juegos que merecen ser recordados, que sirven de ejemplo para Indies y amateurs y que resulta en todo un ejercicio de buen hacer y en un tributo potente hacia una de las empresas más míticas del sector. Y es gratis ¿se puede pedir más?



Puede no ser perfecto, y algo soso en su diseño (ojo, que técnicamente no estaba mal), pero es 100% recomendable y bastante entretenido. Muy recomendable.

Si os gustan este tipo de juegos, y me refiero a los exclusivos de PC, os recomiendo buscar también Raptor y Demonstar (este último es otro tributo, aunque más centrado en la saga Raiden).



2 comentarios:

  1. Sigo aprendiendo y descubriendo títulos gracias a tí! Sólo puedo decir gracias!!!!

    Salu2

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