En 1989 aparecía, para los sistemas Amiga y Atari ST, un juego de esos que terminan por convertirse en leyenda, gracias a un derroche de simpatía sin igual y a un estilo de gameplay rematadamente divertido: North & South.
Libertad, caspa en abundancia y muy poca vergüenza...los productos de los 90 se llevan la palma en cuanto a originalidad, principalmente dentro del mundillo del PC. Puede que dentro de estos (los más cómicos con un puntito verde) la saga más famosa sea Leisure suit Larry, pero no la única.
Hubo un tiempo en el que los videojuegos podían permitirse ser todo lo coloridos y alegres que sus desarrolladores creyesen necesario. Por desgracia, ese tono "cute" se ha perdido, y en caso de aparecer tiende a ser infravalorado de inmediato...
Pese a ser uno de los discos más importantes de todos los tiempos, Pain Killer no sentó cátedra de forma inmediata...aunque algunos, posiblemente los más cercanos a esa leyenda llamada Judas Priest, vieron de inmediato por dónde había que tirar: UDO fue uno de ellos, y lo demostró con su Timebomb.
Goscinny y Uderzo creaban, a finales de los años 50, uno de los cómics más carismáticos y divertidos de todos los tiempos. Tardó bastante en ser convertido al mundo del videojuego (1983), pero desde entonces no han parado de sucederse sus aventuras en multitud de sistemas.
Corría
el año 1992 y a los europeos nos llegaba una de las alegrías más grandes jamás
vividas (hablando de videojuegos, claro), en forma de una nueva videoconsola
producida por Nintendo. SNES era lanzada en nuestro territorio, acompañada de
un marketing brutal y mostrando a
las claras lo que podía hacer el tan deseado “Cerebro de la bestia”.
Por motivos que nunca llego a comprender, el cine de Jackie Chan siempre es contemplado como un cine menor e intrascendente, lo que choca directamente con su autenticidad y con la imposibilidad de encontrar a nadie que pueda igualarlo: comedia, artes marciales y, sobre todo, entretenimiento sin complejos.
Tras un brillante juego de palabras, que recuerda al mítico tema de los Beatles, se esconde un olvidadísimo juego de acción y tablero con un fuerte enfoque hacia el multijugador. Moonstone contaba con no pocas virtudes y propiedades, pero trascendió por dos motivos muy potentes: Retar sin escrúpulos al jugador y mostrar más litros de sangre digital que ningún otro...
Clásicos olvidados existen en cantidades enormes, y más aun si nos centramos en los abundantes catálogos de los populares ordenadores de los 80. Hoy toca hablar de un título mítico que causó furor en la plataforma por excelencia de Commodore: P.P. Hammer.
U.N.Squadron fue uno de los muchos títulos de lanzamiento que recibió Snes, y también uno de los primeros ports arcade en demostrar las altas similitudes que el sistema de Nintendo podía ofrecer. Un clásico inmediato.
Aunque PC-Engine llegase al continente europeo, en forma de Turbografx, la amplia mayoría de su catálogo jamás salió de Japón, haciendo imposible que pudiésemos disfrutar de sus auténticas joyas. Fue una máquina que pasó sin pena ni gloria, con motivo de su tardía llegada a nuestro territorio y por culpa de un marketing bastante mejorable. Hoy nos centraremos en uno de los títulos pertenecientes a esa gran saga de su catálogo que fue Star Soldier: Final Soldier.
Desprestigiado por muchos, y considerado como un producto menor dentro de la saga, por otros tantos, Super R-Type siempre ha portado una extraña reputación. En ocasiones, una opinión aislada trasciende, y puede llegar a convertirse en una gran mentira que se da por válida.
Es muy posible que durante los 80 y los 90, en Japón, se pusiera de moda consumir Peyote...en cantidades ingentes. Y es que otra explicación no es posible cuando se contemplan obras tan extrañas y distorsionadas como PU.LI.RU.LA:
El
señor Takazawa ha sido elegido para
probar una novedosa tecnología, desarrollada por el ministerio de salud,
denominada como Roujin Z (o proyecto Z).
El
problema es que nuestro anciano protagonista no ha dado su visto bueno, y la
persona que lo cuida (Haruko)
tampoco. Pero ya se sabe como son estas cosas, y la desentendida familia de Takazawa le ofrece al gobierno su
aprobación.